Perfil del Usuario

Cambiar foto de portada
Cambiar foto de portada
DE LA FILOSOFÍA PARA NIÑOS A LA CREACIÓN E ILUSTRACIÓN DE CUENTOS INFANTILESDiseño y producción de recursos educativos no digitales innovadores.Registrado septiembre 05, 2018Preescolar, PreprimariaIndividual
Licenciada en Educación Preescolar. Maestría en Piscología Educativa con perspectiva Psicoanalítica. Estudiante del doctorado en Ecoeduación. 23 años de servicio. Asesor Técnico Pedagógico. Directivo. Maestra frente a grupo. He sido invitada a proyectos pilotos sobe programas innovadores en mi ciudad, fue directora del Centro Integral de Innovación Educativa.
El estado de la cuenta de usuario es Aprobado

Este usuario todavía no ha añadido ninguna información a su perfil.

Datos del Participante

MARIA GUADALUPE
GAMIÑO MORENO
49 años de edad
Maestria
Michoacán
18

Datos Generales del Proyecto

DE LA FILOSOFÍA PARA NIÑOS A LA CREACIÓN E ILUSTRACIÓN DE CUENTOS INFANTILES
Diseño y producción de recursos educativos no digitales innovadores.
Preescolar, Preprimaria
Individual
jardín de niños "Matilde Montoya"
1º, 2º y 3º
Semiurbana
Comunicación y Lenguaje
Otro

Descripciones del Proyecto

Este fue un proyecto de tres libros creados se ilustrados por niños preescolares y es el resultado de las sesiones de Filosofía para Niños (FpN), programa que se puso en práctica con un grupo de primer año de preescolar, el grupo estaba formado por veintiún niños de dos años ocho meses y tres años de edad. Fue un verdadero reto, por una parte, el lenguaje de los niños no era muy claro todavía en la mayoría de ellos. Por otro lado, era mi primer año trabajando la filosofía para niños. El manual que acompaña al cuento de la Mariquita Juanita de Angélica Sátiro que forma parte del proyecto Noria, me permitió trabajar con los niños la filosofía, la forma de apoyarlos para no darles respuestas a todas las preguntas, a permitirles tomar decisiones, a ayudarlos a justificar sus respuestas, a argumentar cuando expresan sus opiniones. El foco del proyecto NORIA es: aprender a pensar creativamente y actuar de forma ética, propone actividades para trabajar valores, actitudes éticas y habilidades de pensamiento. Trabajé con estos recursos durante el proyecto. Las primeras sesiones de filosofía fueron difíciles y un poco estresante por no tener la formación de filosofa pero el manual se convirtió en un gran apoyo. Con la finalidad de evaluar el impacto de las sesiones de filosofía, diseñé un proyecto didáctico encaminado a la escritura e ilustración de un cuento. La historia llevó a los niños a investigar, a dialogar, a respetar opiniones de otros, a traducir al lenguaje gráfico entre otros habilidades. Cuando el cuento estuvo terminado e ilustrado, se editó y se presentó ante un gran auditorio. Este proyecto se realizó por tres ciclos escolares con el mismo grupo de niños, lo que permitió dar seguimiento a sus logros y avances en relación a las actividades propuestas por el programa de Filosofía para Niños.

Este proyecto se desarrollo durante tres ciclos escolares con 23 niños que asistieron al jardín de niños "Matilde Montoya" perteneciente a la zona 001 del Sector 01 de nivel preescolar. El jardín se encuentra ubicado en la colonia Filomeno Mata al oriente de la ciudad de Morelia, Michoacán. Sus habitantes son casi en su totalidad de situación económica baja, la escolaridad de los padre de familia no rebaza el nivel de secundaria. Los empleos que tienen la mayoría de los padres es de albañil u obrero. Las madres de familia se dedican al hogar. La comunidad cuenta con todos los servicios: agua, luz, drenaje, pavimentación, teléfono, servicio de transporte. Las casas en la que habitan los niños son en su mayoría de concreto aunque también hay en la colonia casas de costera con techos de lámina.

Es difícil que las familia que en cierta forma se encuentran marginadas puedan tener confianza al expresarse verbalmente. Por lo general son personas sumisas que no saben expresar sentimientos tan fácilmente. Esta es una de las características de la comunidad en la que esta inmersa el jardín de niños en donde me desempeño como docente. Los niños educados en este tipo de familias por lo general imitan esas conductas. Ese fue el principal problema de aprendizaje que encontré: el lenguaje de los niños era muy limitado y no solamente por su edad (3 años) si no que a pesar de que hablan con las características propias de su cultura, usando la estructura lingüística de su lengua materna, les costaba trabajo expresar sus sentimientos y/o necesidades, por lo que detecté que a se requiera favorecer su lenguaje y que en cierta forma lograran identificar sus funciones y características para esto mi compromiso era brindarles oportunidades de comunicación verbal, mi intención fue aprovechar los beneficios de la metodología filosófica para enseñarlos a ser críticos y reflexivos. Que cuestionen su medio ambiente y su sociedad y sepan que ellos son capaces de dar soluciones a problemas que encuentra y que tenga también la certeza que siempre será escuchado. Otro problema que detecté fue el no tener un ambiente alfabetizador en casa, por lo que mi compromiso fue despertar por ellos el gusto por la literatura.

El objetivo inicial fue evaluar las sesiones de filosofía desarrolladas con los niños de primer año de preescolar y reconocer el impacto que estas sesiones habían tenido en su comportamiento y en sus acciones. Los objetivos siempre estuvieron ligados al programa de Filosofía para Niños y se pretendía: 1) Potenciar las habilidades de pensamiento, valores interculturales y actitudes éticas; 2) Guiar a los niños a pensar creativamente y a actuar de forma ética; 3) Desarrollar en los niños los aspectos de la creatividad: fluidez, elaboración, flexibilidad y originalidad; 4) Trabajar con los niños las habilidades de pensamiento: de investigación, de razonamiento, de conceptualización y de traducción; 5) Colaborar en la formación de valores en los niños. Otro objetivo que tuvo este proyecto fue el involucrar muy directamente a los padres de familia, impulsándolos a retomar ese papel tan importante que juegan en la formación de valores en sus hijos. Hubo también objetivos planteados a nivel institucional, se pretendía: 1) Dar proyección a la comunidad de las actividades innovadoras realizadas en el jardín de niños; 2) Dar a conocer a la sociedad un resultado en físico de las habilidades de pensamientos de los niños en edad preescolar.

Para llevar acabo este proyecto, me basé principalmente en el libro de Jugar a pensar de Angélica Sátiro, el cuento y el manual de la Mariquita Juanita, que es uno de los 7 programas que conforman el proyecto NORIA, propuesta de educación reflexiva y creativa destinada a niños de 3 a 11 años. Este proyecto propone distintas actividades que buscan potenciar habilidades de pensamiento, valores interculturales y un conjunto de actitudes que se pueden llamar "éticas". Las actitudes en este propuesta filosófica se entienden como hábitos que se han de fomentar que pueden cambiar el comportamiento y las acciones, se trata de desarrollar una posposición vital, una disposición para actuar de determinada manera, que tiene que ver con el autoconocimiento y la convivencia con los demás. Teniendo en cuenta estas consideraciones y la edad de los niños, se proponen desarrollar estas actitudes (que son los conceptos básicos que se manejan) : 1. Actitudes para aprender a convivir y a autoconocerse (percibirse a sí mismo y proyectar un yo ideal, aceptar al otro y empatizar con él, respetar y crear reglas). 2. Habilidades de pensamiento creativo (habilidades de percepción, habilidades de investigación, habilidades de conceptualización, habilidades de razonamiento, habilidades de traducción).

Este proyecto fue el resultado de la estrategia que implementé para dar solución a la problemática del vocabulario tan escaso que usaban los niños, de su dificultad para expresarse verbalmente y para fomentar en ellos el gusto por la lectura. Los resultados del proyecto superaron mis expectativas, no solo se expresaban verbalmente, si no que desarrollaron actitudes éticas y habilidades de pensamiento, aprendieron a justificar, a argumentar sus respuestas y a cuestionar. La finalidad de hacer con ellos filosofía fue siempre encaminada a ayudar a los niños a pensar mejor por sí mismos desde temprana edad, convertirlos en seres más atentos al discurso, más reflexivo y más razonable, no se pretendía hacer niños filósofos sino hacer niños que hablen y piensen razonablemente. El crear cuentos era el pretexto de pensar sobre temas de su interés. La práctica de la investigación implicó competencias y habilidades, por ejemplo, formular preguntas. Usé la filosofía por creerla una disciplina que puede enseñar a pensar, ejercitando tanto las habilidades de pensamiento como su uso. Se trataba de mejorar su vocabulario, crearles un ambiente de confianza para expresarse, enseñarlos a pensar por ellos mismos y no a aprender de manera mecánica. Desde que participé en un proyecto de innovación educativa en la ciudad de Morelia hace cinco años, donde el principal objetivo fue Innovar en la practica Educativa, surgió en mí la inquietud de trabajar filosofía con niños preescolares. Aun cuando era mi interés, me parecía impensable lograr hacer filosofía con los niños, no tenía ni idea de cómo podía ser esto posible, y más porque había consultado a amigos filósofos que expresaron no tener ni idea de cómo hacerlo. Fue hasta el ciclo escolar 2014-2015 que tuve la oportunidad de participar en un taller de filosofía para niños, lo cual resultó una experiencia muy interesante. Yo contaba solamente con mucha disposición y el curso taller me dio herramientas útiles para hacer filosofía con los niños.

El proyecto inicia con el grupo de primer grado, con 27 niños de 3 años edad que después de motivarlos con literatura infantil, manifiestan la inquietud de escribir un cuento. En un inicio, fue difícil esta actividad porque los niños expresaban ideas diferentes sobre la trama, sobre los personajes, sobre el nombre del cuento. Les propuse iniciar reflexionando en qué se basaría la historia y qué personajes participarían. Se decidió que sería una historia sobre una rana. Les cuestioné sobre este animal, que dijeran sus características, qué comía, en dónde vivía, etc. y yo lo escribí en el pizarrón. Cuando terminamos de escribir todo lo que conocían de la rana, nos dimos cuenta que se había escrito muy poco, lo que indicaba que teníamos muy poca información y que no podíamos iniciar la historia con tanto desconocimiento. De ellos surgió la propuesta de investigar y posteriormente continuar. Al siguiente día y muy motivados, llegaron los niños con sus investigaciones, algunos decían que habían buscado en las computadoras, en libros, a otros les habían comprado monografías y de ahí habían sacado la información. Les pedí que reflexionaran sobre cómo iniciaban los cuentos que habían leído. Todos recordaban la frase “era una vez” y así decidimos iniciar. Nos organizamos para empezar: ellos narraban la secuencia de la historia y yo la escribiría en la computadora. Fui guiándolos con preguntas como: ¿tendrá un nombre la rana?, ¿vivirá sola?, etc. Al segundo día, inicié con la lectura de lo que me habían dictado. Fue tan grato ver sus caras de sorpresa y alegría cuando leí lo que habían narrado la sesión anterior, para muchos fue un verdadero descubrimiento identificar que lo que se habla se pude escribir y posteriormente leer. No fue una actividad monótona para los niños porque aunado a la actividad principal de escribir un cuento, este proyecto permitió realizar actividades de investigación, de experimentación por ejemplo en un momento de la historia, se pensó en la idea de que los animales fueran a dar un recorrido en el mar. Realizamos un experimento para identificar el material que no se hunde en el agua y que de ese material los animales elaboraran su barco. Hicimos también estimaciones matemáticas cuando dentro de la historia surgió el problema del tamaño del barco, se investigó el tamaño real de los cocodrilos y con medidas no convencionales, por la edad de los niños, resolvimos el problema (tanto el experimento como la estimación matemática están expresadas en el cuento como parte de la historia). En el mes de mayo, la historia estaba ya concluida, era el momento de ilustrarlo. Escribí en el pizarrón la lista de los animales que participan en el cuento, les proporcioné hojas blancas, crayolas, colores y les pedí que cada uno realizara un dibujo de uno o de varios personajes como ellos decidieran. Les expliqué que deberíamos elegir un dibujo de cada personajes. Una tercera parte del grupo estaba conformado por niños que aun no cumplían los 3 años y que se encontraban en la etapa del dibujo del garabateo controlado y a pesar de explicaban qué significaban sus garabatos, el resto del grupo decidía que no era posible identificar el animal que habían intentado representar. Observaron todos los dibujos y ellos mismo argumentaban cuál era el más indicado para que apareciera en el cuento. La mayoría de los dibujos fueron de uno de los niños mayores del grupo, ya había cumplido sus 3 años, sus dibujos eran mucho más ordenados, sus trazos al dibujar tienen formas reconocibles y utilizó diversos colores apegándose a la realidad. Me apoyé de la tecnología para escanear sus dibujos y poder ilustrar el cuento y elaboré la portada, la cuarta de forros. Cuando estaba listo, decidimos hacer una presentación como se hace cada vez que un autor escribe un nuevo libro. Para la presentación solicitamos las instalaciones del auditorio de la biblioteca pública de mi ciudad. Las madres de familia me apoyaron en la presentación como edecanes en la venta del libros y en el acomodo de los niños, de las autoridades y de los invitados. En el auditorio lucía una manta que anunciaba el gran evento: “Presentación del libro La boda de Muiko”. Una maestra representante del Programa Nacional de Lectura junto con dos niños del grupo presentaron el libro. Al terminar la presentación, las personas que compraron el libro, les pidieron que lo autografiaran. Fueron 7 meses de realizar un conjunto de actividades basadas en el diálogo, la expresión y la utilización de distintos lenguajes que seguramente modificaron la calidad de la relación del niño con el lenguaje y, consecuentemente, con el mundo. Al pasar los niños a segundo grado, ya con 4 años de edad y con la experiencia de ser escritores, manifiestan la inquietud de escribir otro segundo libro. Creí que sería más fácil por la experiencia anterior de ellos y mía, pero me enfrenté con niños con más argumentos, más disposición a hacer propuestas y más críticos y reflexivos. Me fue imposible hacer el cuento con la totalidad del grupo, les propuse hacer 4 pequeños grupos (para entonces ya contaba con 24 niños). La experiencia fue similar al año anterior en su proceso de creación, ilustración y difusión, con la diferencia que en esta ocasión contraté a una cuenta cuentos para que diera a conocer dos de las 4 historias que conforman en libro. La presentación fue en el auditorio de la UNAM quien se sumó a la difusión de este hermosos proyecto. Al siguiente ciclo escolar (en 3er. Grado) y ya con niños presilábicos y alfabéticos me propusieron hacer nuevamente un tercer libro. Ya no eran mis alumnos, ya no podía hacer uso del horario escolar para esta actividad, pedí permiso a la directora del plantel hacer uso de las instalaciones para fuera del horario escolar crear un taller para Escritores. Tuve todas las facilidades por parte de las autoridades y se realizaron más actividades de análisis de literatura infantil, historia de algunos autores, clasificación de libros creados para niños, entre otros temas. Se crearon 6 historias para formar nuestro tercer libro. El cuento principal que llevó el nombre de este tercer libro fue un cuento de investigación titulado "La investigadora de pieles", en donde los niños expresan a parte de las reflexiones hechas en torno a las personas con discapacidad, su preocupación por no ser tratados todos de la misma manera. Para la presentación de este tercer libro, los niños portaban una camiseta que decía Escritor. Conocían ya la mecánica de la presentación. La maestra quien me formó en filosofía para niños hizo la presentación del libro y la cuenta cuentos lo dio a conocer a los asistentes, contando dos de las historias escritas. Recibieron muchas felicitaciones de las autoridades educativas, se sabían los protagonistas del evento, sabían que quienes asistieron reconocían su esfuerzo y su trabajo. Gracias a la difusión de los dos libros anteriores, en esta última presentación tres diputados de Michoacán y el sindicato de maestros (SNTE 18) patrocinaron el evento, las ganancias de los libros vendidos, se repartieron entre los escritores. Fue un período de tres años, en donde se aprendió de ellos esa actitud de intensa curiosidad y esa búsqueda de aprendizaje.

Se trabajó con una metodología filosófica, de la que se desprendieron varias estrategias pedagógicas y que sirvieron para guiar la discusión que concluyó en la invención de una historia a manera de un cuento infantil. Como en todo proyecto educativo el papel del docente es primordial y el proyecto de filosofía para niños propone en su metodología un rol diferente del docente, principalmente, exige que sea autoridad instructiva y que olvide su papel de autoridad informativa. Se trata de una práctica no directiva donde se potencia la cooperación entre los alumnos, no existe aquí la figura del maestro que lo sabe todo, por el contrario, es un cuestionador, un conductor. El maestro no debe dar información ni evaluar las opiniones de los niños, este metodología evita la tentación de indocrinar. El papel de la educadora es guiar la reflexión filosófica, potenciar la emergencia del pensamiento y provocar preguntas más que dar respuestas. No fue fácil sin formación en filosofía dirigir la discusión filosófica. En un principio, me fue difícil saber cuándo intervenir y cuándo no, saber que habilidades hacían falta potenciar en los niños y descubrir las implicaciones lógicas de los diferentes puntos de vista. Para lograr comprender esta metodología, participé en un colectivo de maestros que analizaba el proyecto de Filosofía para Niños y gracias a una facilitadora (filósofa), vivimos las comunidades filosóficas en donde se experimentó el poder del diálogo y la estimulación del pensamiento. La metodología filosófica implica técnicas como: a) Modelaje: consiste básicamente en que la docente muestre cómo y por qué hace lo que hace; b) Precisión lingüística: requiere autoexigencia de la docente quien debe ser muy cuidadosa con el propio lenguaje, muy claro y preciso; c) Sensibilidad: al estar con grupos de niños de temprana edad, se debe tener una forma especial de estar atenta al ambiente general del grupo, para en los casos en donde los niños estén muy inquietos buscar recursos para procurar la atención y enfocar la situación, en este caso buscaba situarlos en la historia para que pudiera ésta llevar una lógica; d) Conducción: se busca no dar respuesta a las preguntas de los niños, si no que se debe procurar que el niño intente responder por sí mismo, procurar que los niños analicen los supuestos, que no se contradigan al dar sus explicaciones y esto por la edad de los niños, a veces resultaba muy complejo.

Es muy interesante si se analizan los tres libros escritos por los mismos niños, se descubre su proceso de reflexión, de análisis y de justificación. Se puede notar también como a medida de que van creciendo sus interese y preocupaciones son distintas: al principio es la fantasía, el ayudar al otro, sus dibujos con muy sencillos y corresponden a un niño de 3 años que se encuentra en sus primeras representaciones gráficas. El segundo libro se puede percibir el trabajo de filosofía en relación a la empatía, al ayudar al otro, al el ponerse en el papel del otro. Y en el tercero, hay mas conceptos de ellos en relación al valor de Autoestima-autenticidad y a la actitud ética de Aceptar al otro y empatizar con él. Desde diferentes puntos de vista se puede analizar la evolución que tuvieron los niños incluso en su expresión gráfica, los dibujos del tercer libro son más definidos, más aproximados a lo real. En relación a su vocabulario también fueron sorprendentes los resultados: para el final de su etapa preescolar su vocabulario era ya más claro y mucho más amplio. Pude llevar el seguimiento de sus aprendizajes no solo cognitivos, también emocionales. Sentirse escritores ha sido un gran beneficio en cuestión de su autopercepción. Reconocen el valor de los libros y valoran el trabajo de los escritores e ilustradores. He recibido felicitaciones por parte de autoridades no solo educativas si no de la misma ciudad. Me invitaron a presentar parte de este proyecto en el IPN en la ciudad de México. Me siento satisfecha de lo que pude lograr, que entre esos logros puedo señalar: 1 ) Aprendizajes significativos en los niños; 2) Mejora en mi intervención docente; 3) Proyección del jardín de niños a la comunidad; 4) Reconocimiento de la sociedad del trabajo realizado en el nivel preescolar. Mis alumnos han sido reconocidos por periódicos regionales, televisión local, radiodifusoras del estado. No cabe duda que son unos verdaderos escritores reconocidos, y detrás de ellos hay niños más seguros de sí mismo que argumentan, justifican y cuestionan el mundo en el que vivimos.

Fue un proyecto desafiante para mí y al que puedo definir como "muy completo" porque a parte de trabajar las sesiones de filosofía, permitió realizar experimentos, estimaciones matemáticas, trabajar la secuencia lógica de una historia, investigar, traducir al lenguaje gráfico, y que me permitió trabajar en coordinación muy directa con los padres de familia. Pude evaluar lo que las sesiones de filosofía dejaron en los niños. Por medio de las actitudes de los personajes y de la trama del cuento verifiqué que los niños a pesar de su corta edad, fueron capaces de entender que los demás también tienen derecho a pensar y a actuar de forma diferente a la suya y al mismo tiempo fue posible estimular y potenciar su pensamiento creativo. Fue así como logré llevarlos con cuestionamientos, reflexiones, argumentaciones y justificaciones a crear y posteriormente a ilustrar un cuento para niños. Utilizar la narrativa de cuentos como recurso en FpN ayudó a introducirlos en su realidad social y lingüística. Se trabaja con ellos en esa fase del desarrollo humano cuando los circuitos neuronales lingüísticos comienzan a madurar. Fue un periodo donde se realizaron un conjunto de actividades basadas en el diálogo, la expresión y la utilización de distintos lenguajes que seguramente modificaron la calidad de la relación del niños con el mundo. Por otro lado, me di cuenta que no importa la condición económica del contexto para realizar actividades innovadoras y significativas para los niños. Cuando los padres de familia ven el compromiso del maestro, se comprometen también y maestra- padres de familia, se convierte en el vínculo perfecto para lograr grandes resultados. Otro beneficio que encuentro y del que también estoy satisfecha, es lo significativo que es para estos 21 niños la literatura, gustan de los cuentos infantiles, disfrutan escuchar cuentos escritos, cuestionan las historias, es decir, disfrutan la literatura infantil. Los niños fueron invitados a varios eventos en nuestra ciudad para hablar de su trabajo, a sus ahora 5 años, saben en carne propia lo que significa ser autor de un libro para niños y el trabajo y las satisfacciones que esto implica.

SÁTIRO, Angélica. Jugar a pensar con niños y niñas de 3 y 4 años. Barcelona: Octaedro, 2004.
SÁTIRO, Angélica. Jugar a pensar. Recurso para aprender a pensar en educación infantil (4-5 años). México, SEP, 2008

Documentación Requerida

logo r snte
logo r inn e inv
logo r inn
logo r design th
logo r SHOWROOM

8 Comments

  1. Datos :
    Sección 17.
    Valle de Toluca.
    Estado de México
    Escuela Telesecundaria “Lic. Álvaro Gálvez y Fuentes”
    C.C.T 15DTV0039J
    Las Manzanas, Jilotepec, Edo. de México.

  2. Estimados:
    El presente es para preguntarles cómo puedo confirmar si mi proyecto fue registrado exitosamente…. Veo en mi perfil que los documentos que ajunté parecen borrados. ¿Qué puedo hacer?

  3. Perdon, cuando priman o muestran resultados¿? Slds

Deja un comentario